Bailes estrellados

¡Buenos días! La Pantalla táctil de esta semana trata sobre Bailando con las estrellas, el concurso de baile de La 1 que no convence. También lo podéis leer en la sección de televisión de los periódicos de Grupo Joly. 

Bailes estrellados

bailando-con-las-estrellasDesde el comienzo el olor a rancio impregnó el plató de Bailando con las estrellas. Lo primero que hizo Roberto Leal al empezar el programa fue facilitar a los espectadores el número de teléfono que correspondía a cada participante por si le querían votar llamando por teléfono o enviando un sms. Algo que la audiencia se tomó como una forma de sacar dinero desde el principio. Lógico. Venimos de Operación Triunfo (misma cadena y misma productora), donde las votaciones se realizaban de forma gratuita a través de una aplicación. Innovación que el público recibió muy bien y que suponía una adaptación a los nuevos tiempos. Con el programa de baile han retrocedido al pasado. Es un error hacer que el público pague dinero por votar cuando ya se había acostumbrado a algo mejor.

Cuando rescatas un programa que tuvo éxito en otra época (no es el mismo pero es muy similar a Mira quién baila) hay que añadirle algo nuevo que llame la atención de quienes disfrutaron de él hace años y de las nuevas generaciones. El anterior no es el único aspecto con el que el formato de La 1 ha caído en la trampa de quedarse en algo antiguo. El jurado lo componen tres expertos, pero teniendo en cuenta que se trata de un programa de televisión tan solo hay uno conocido por el gran público, Joaquín Cortés, y eso hace que los de casa no empaticen. En cuanto al plató tampoco cuenta con algo innovador que llame la atención. De hecho ya sea por las luces o por la mala resolución de la imagen, se percibía como un lugar oscuro. También hay que incluir aquí la música. Siempre es de agradecer que haya una orquesta que actúe en directo. Pero las canciones y sus versiones para adaptarlas a los estilos de cada coreografía ayudan a aumentar esa sensación de que todo lo que envuelve al programa es muy rancio. Lo mismo sucede con el vestuario.

En cuanto a los concursantes, sin sorpresas. Que David Bustamante iba a ser el más votado de la noche estaba claro desde que anunciaron su participación en el formato. Habrá que esperar para ver si por lo menos ellos evolucionan en esto del baile, porque de momento la mayoría tienen un nivel muy bajo y las ganas no son las mismas en todos. Lo contrario que en la versión internacional de este formato al que llegan los concursantes con muchas más ganas y desde el comienzo la audiencia se engancha a ellos. De nuevo un programa tiene la suerte de contar con Roberto Leal como presentador. Sin duda se ha convertido en lo mejor de los formatos que presenta gracias a su honestidad, su energía y su naturalidad. La primera gala de OTfue un tanto desastrosa. La de Bailando con las estrellas también lo ha sido. Están a tiempo de rectificar, esperemos que a partir de mañana lo hagan.

Comparte esto:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on Pinterest

Add comment

Creado por Emotive Lab