La chica de las transparencias

Con unos días de retraso pero aquí os dejo mi ‘Pantalla táctil’, que salió publicada el lunes en la sección de televisión de los diferentes periódicos del Grupo Joly. Esta vez he escrito sobre Cristina Pedroche, sobre cómo ha cambiado mi opinión sobre ella conforme ha ido escalando en la televisión

http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/2052488/la/chica/las/transparencias.html

La chica de las transparencias

ARROGANTE, excesivamente graciosa e incluso ordinaria. Todo eso llegué a pensar de Cristina Pedroche. En Sé lo que hicistéis me resultaba pedante. En Otra movida una más de la panda de mi repudiado Florentino Fernández. Pero desde el pasado 31 de diciembre mi opinión ha cambiado por completo. El hecho de descubrir que solo tiene 26 años, que cuenta con dos carreras universitarias y la humildad de la familia de la que viene también son puntos a su favor. Cuando Antena 3 anunció que sería la nueva presentadora de Pekín Express pensé que era un acierto, aunque lo tenía muy difícil. Ponerse al frente de un formato que han presentado grandes como Jesús Vázquez o Raquel Sánchez Silva (y también Paula Vázquez, aunque a esta no hay que hacer mucho para superarla) es una tarea muy complicada y las comparaciones son inevitables. La profesionalidad de la vallecana más famosa no es la misma que la de sus antecesores. Lógico. Es la primera vez que presenta un programa. Pero ahí radica el secreto. Aporta frescura a un formato que la requiere. Normal que en Atresmedia la estén explotando en sus formatos estrella. Hace unos días acudió a El Hormiguero, donde le demostró a Pablo Motos que no hace falta ser tan egocéntrico como él para tener éxito. La semana pasada se sentó con Risto Mejide en Al rincón de pensar, donde una vez más hizo gala de su humildad. Y tras volver de su periplo por Myanmar, Singapur y Malasia continúa con su puesto en Zapeando, donde su complicidad con Frank Blanco y su rol de niña inocente pero cañera le convierten en uno de los pilares más importantes del programa de la sobremesa de La Sexta.

Fuente: Instagram

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Cuando alguien sale en televisión y tiene el éxito de Cristina no puede evitar que su vida personal se una a la profesional. Muchos deberían aprender a compaginar ambos aspectos como lo hace ella. Nunca la elección de un vestido para dar las campanadas dio para tanto. Ahí comenzó todo. El 1 de enero de 2015 lo más comentado era el atuendo que había elegido para dar la bienvenida al nuevo año. Las transparencias que lució se convirtieron en trending topic en Twitter (eso sí, eclipsadas por las campanadas de Canal Sur). Las críticas machistas y subidas de tono fueron constantes. ¿Qué le importará a la gente cómo se vista? Tampoco enseñaba nada que no pudiera verse. Y ahora los vestidos con transparencias al estilo Pedroche son un gran reclamo en las tiendas. Mi armario ya cuenta con uno. Aunque esto no es nada comparado con los comentarios negativos hacia su físico. No hay día que no la llamen gorda. Comentarios patéticos, pues tiene un físico para envidiar. No está excesivamente delgada como otras, tiene curvas, es deportista, no se priva de comer nada. Un gran ejemplo para todas. Además está enamorada, asegura haber encontrado al hombre de su vida y lo transmite de forma mágica. Y la predilección hacia sus padres siempre está presente en sus discursos. Así que cambió la arrogancia por la naturalidad, lo excesivo de su gracia por saber tomarse la vida con humor y la ordinariez por el saber responder con clase.

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