De la alta costura de Massiel a las hawaianas rescatadas en 2017

¡Buenos días! Hoy os cuento cómo ha evolucionado la moda de nuestros representates españoles en el Festival de Eurovisión. También lo podéis leer en la sección Pasarela de los periódicos de Grupo Joly.

De la alta costura de Massiel a las hawaianas rescatadas en 2017

Uno de los elementos más comentados del Festival de Eurovisión cada año es el estilismo de los participantes. Si por algo se diferencian nuestros representantes un año tras otro, además de por la canción, es por los modelitos que escogen para presentarse ante toda Europa. En las 62 ediciones que llevamos del espectáculo televisivo por excelencia hemos visto de todo. Una de las actuaciones más recordadas de la delegación española es la de Massiel en 1968. La cantante cantó su famoso La, la, la con un vestido muy atrevido para la épmanelnavarrooca, corto, con estampado floral y de estilo babydoll. Se trataba de un diseño del francés Andrè Courrèges, que costó casi cincuenta mil pesetas. La cantante todavía lo guarda como un tesoro. Massiel se encontró con el problema de que ningún diseñador español quería vestirle para su actuación. Todo lo contrario le ocurrió un año más tarde a Salomé. En esta ocasión el Festival tuvo lugar en España, por eso los responsables del evento pusieron todo el empeño en demostrar que el nuestro era un país con el suficiente potencial como para albergar un evento de tal magnitud. Algo que también transmitieron a través del traje que vistió la cantante de Vivo cantando, diseñado por Manuel Pertegaz, que ya era reconocido a nivel internacional. Con flecos de gasa y porcelana, el vestido pesaba más de catorce kilos. La misma estela de glamour la siguió Karina. En 1971 representó a España y para esta ocasión tan especial contó con el diseñador Antonio Nieto, que hizo un vestido de color azul de mangas largas y con una abotonadura que llegaba hasta los pies. Eso sí, el vestido tenía un agujero a la altura de las pies que suscitó multitud de calendarios en tono de broma haciendo referencia a este detalle como “la gatera”. Siempre quedará en la memoria eurovisiva el estilismo que escogió Betty Missiego en 1979 para interpretar Su canción. Se trataba de un caftán con bordados en plata. En esta ocasión no fue un diseñador reconocido quien vistió a la cantante. Ella misma fue a comprarlo a una tienda de la que era clienta habitual. En los últimos años ha habido representantes españolas que han seguido la tendencia de optar por trajes largos y elegantes. En 2012 Pastora Soler se decantó por un vestido celeste, largo con la espalda al aire y de inspiración griega de la firma Cañavate. Hace tres años Ruth Lorenzo actuó con un vestido de la marca danesa Karim Design de corte sirena, largo y en color plata. Esta no era su primera opción. La artista murciana llevaba preparado un diseño de la firma española Anmargo que no pudo lucir por problemas técnicos. En 2015 Edurne optó por un original vestido con capa en color rojo que en mitad de la actuación cambió por uno dorado, diseñados por José Fuentes. Hay otras participantes que arriesgaron más, apostando por diseños más modernos para sus actuaciones. Entre ellas está la triunfita Beth, que fiel a su estilo hippy se subió al escenario con un pantalón de campana blanco y un top corto de lentejuelas plateadas. Soraya se decantó por una especie de body de color morado y confeccionado con diez mil incrustaciones de cristal. Sin duda la cantante más arriesgada de los últimos tiempos ha sido Barei. El año pasado sorprendió con un look de lo más deportivo compuesto por un vestido corto con brillos y unas zapatillas deportivas que se convirtieron en su seña de identidad.

Otras de las actuaciones de España en Eurovisión serán recordadas por la mala elección en cuanto a estilismo se refiere. Lydia arriesgó demasiado en 1999 con un vestido de Agatha Ruiz de la Prada. Quedó en último lugar pero su actuación aún se recuerda gracias a un diseño largo, con rayas verticales de diferentes colores y un escote en forma de corazón nada favorecedor. Remedios Amaya tampoco acertó ni con la canción, ni con el vestido. Un traje de rayas azules y blancas que no le favorecía nada. Hay que recordar que, además, actuó descalza. En 1987 Patricia Kraus no convenció con su vestuario. Intentó resultar rompedora con un ceñido corsé y pantalón en color negro, y un peinado y un maquillaje excesivos pero era demasiado para la época. Demasiado informales iban Las Ketchup. Las cantantes del famoso Aserejé representaron a España en Eurovisión con conjuntos rojos con los que bien podían ir a la playa.

Nuestros representantes masculinos también llaman la atención por su vestuario. Algunos se han subido al escenario dando muestra de su elegancia. Entre ellos están Daniel Diges, Julio Iglesias, Serafín Zubiri, David Civera o Raphael. Uno de los más recordados en cuanto a estilismo se refiere es Rodolfo Chikilicuatre. Teniendo en cuenta que se trataba de un personaje no es de extrañar que se decantara por un disfraz que daba más autenticidad a su rol de friki. Pantalón vaquero, camisa morada, chaleco con brillos, y una peluca hacían de su canción el Chiki Chiki todo un espectáculo.

Esta noche Manel Navarro tampoco dejará indiferente. Tanto él como sus compañeros de escenario se vestirán con las camisas hawaianas que se han convertido en la seña de identidad del intérprete de Do it for your lover. A través del color, las flores, la talla oversize, el estilo vintage, y los guiños al surf de las camisas Manel hace un guiño al buen rollo y la amistad.

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