Zapeando entre Motos y Wyoming

Edurne a Eurovisión. Parecía sensata pero sale de una para meterse en otra. Ahora se presentará a un festival en el que por muy bien que lo haga, es seguro que no conseguirá tantos puntos como sus competidores. Mismo tropezón que en su primer proyecto televisivo como presentadora. Dejó el programa Todo va bien hace menos de un mes. Al menos esta retirada la hizo más o menos a tiempo. Lo de Eurovisión ya no tiene vuelta a atrás. Ella aseguró que sus compromisos musicales le impedían seguir con el ritmo del programa diario de Cuatro, aunque posiblemente los bajos datos de audiencia también le ayudaron tomar la decisión. Otros como Xavi Rodríguez y próximamente Lara Álvarez siguen empeñados en seguir intentándolo. Pese a los tres cambios de horario que ha sufrido el formato desde que comenzó. A pesar de los cambios en la cúpula del programa. Y aunque pongan justo antes de su programa la serie Gym Tony. Renovarse o morir. Ellos optan por renovarse. Competir con Pablo Motos y Wyoming no es tarea fácil y a veces es mejor poner fin de forma digna y no tener que llegar a parecerse demasiado a otros. Y con esto hablo de Zapeando. El programa de Xavi Rodríguez cada vez tiene más semejanzas con el programa que Frank Blanco presenta en la sobremesa de La Sexta. Y cada vez son más descaradas. Pero ni por esas remonta, y es que entre los parecidos de uno y otro hay grandes diferencias que marcan el éxito de uno y el fracaso del otro. Para el equipo de Frank los comienzos no fueron fáciles e hicieron cambios para sobrevivir. Cambios que la audiencia percibía como frescos e ideados por ellos. Fueron cambios sencillos: Poner una mesa en el plató para que se sentaran presentador y colaboradores, contar con más asiduidad con colaboradores conocidos por el público como Cristina Pedroche, Ana Morgade o Miki Nadal, hacer bromas de lo más simplonas y poner fragmentos de momentos televisivos o de vídeos curiosos bastaron para asegurarse un puesto en la parrilla.

todovabientelecinco

Fuente: Telecinco

Pero Todo va bien, no lo ha hecho bien. En el plató también tienen mesa. Pero una mesa en la que están encajados porque los presentadores son más grandes que el mueble. Las bromas telefónicas en lugar de provocar risa lo que provocan es coger el mando y cambiar de cadena porque van más allá de las carcajadas. Ridiculizan a la gente. Qué decir de los vídeos que emiten. Son vídeos que en muchas ocasiones ya se han visto horas antes en su programa modelo pero los de Cuatro no quieren ser menos y al final lo que son es redundantes. Y llegamos a los colaboradores. No solo Edurne ha abandonado el programa. Iñaki Urrutia se marchó en diciembre porque “el formato ha virado hacia otro tipo de formato en el que no tengo cabida”, aseguró. El anuncio de la ex triunfita tuvo más repercusión pero la marcha de Urrutia y sus argumentos fueron mucho más claros y dañinos para el formato. A rey muerto, rey puesto. Desde hace unas semanas las modelos Noelia López y Laura Sánchez y la cantante Angy intentan hacer reír pero mejor que se dediquen a desfilar, posar, diseñar y cantar porque en Todo va bien han dejado a un lado su naturalidad. Como Pedroche, Morgade y Nadal no hay otros. Está por ver qué pasará cuando se incorpore Lara Álvarez. Mientras, a seguir zapeando entre Motos y Wyoming.

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